El derbi de la perla

Shanghai es, quizás, la ciudad más occidental de China; la que, a la fuerza, se abrió al comercio internacional y se dejó influir por la cultura y las costumbres de Occidente. En una urbe apodada la perla de Oriente por unos, y de una forma menos elegante por otros, el fútbol no tardó en aparecer. Hoy, dos equipos pelean por hacerse con la supremacía del fútbol shanghainés protagonizando el “derbi de la perla”.

 

Menos de nueve kilómetros separan a los estadios de Hongkou y Shanghai. Ambos recintos se encuentran cerca del corazón fluvial de Shanghai, el río Huangpu, y son testigos, semana tras semana, de la lucha por convertir a la ciudad en la capital del fútbol chino en un duelo que mezcla, al igual que la metrópoli, tradición y modernidad.

La parte histórica de este derbi, que tendrá su primer episodio el 20 de mayo, la encarna Shanghai Shenhua. El club, fundado en 1951, siempre ha sido considerado uno de los equipos importantes del país, aunque lo cierto es que en sus vitrinas solo descansan tres títulos de liga, ya que el cuarto, logrado en 2003, le fue arrebatado tras demostrarse que hubo sobornos al árbitro del partido que disputó ante el por entonces vecino Shanghai International, que hoy lleva el nombre de Beijing Renhe y milita en Segunda División.

El origen del Shanghai Shenhua descansa, sin embargo, mucho antes, junto al nacimiento del fútbol en el país. En 1910, bajo el nombre de East China, una rudimentaria selección de futbolistas disputaría los ‘I Juegos Nacionales’, en los que caería en la final ante el combinado del Sur de China.

La selección china que en 1913 participó en los ‘Juegos del Lejano Oriente’ estaba formada por jugadores de Shanghai y la provincia de Guangdong (ITC)

En unos años donde Shanghai se había convertido en hogar de miles de rusos, estadounidenses, franceses, británicos… la ciudad fue adquiriendo el carácter cosmopolita del que aún hoy presume. Su fútbol, opacado por el brillo procedente de la parte meridional del país, siguió desarrollándose y conquistando títulos, como el de los ‘IV Juegos Nacionales’ de 1930, en cuya final Shanghai goleó 10-1 a Nanjing, o en la quinta edición, tres años después, donde se vengó de las derrotas sufridas ante equipos del Sur ganando en la final 3-0 a Guangdong.

Nace East China FC

El 1 de noviembre de 1951, el gobierno local de Shanghai decidió crear un equipo de fútbol que representara a la ciudad y, para ello, utilizaron el nombre de la selección regional que existía hasta entonces, East China.

En la primera liga considerada como tal en el país, la del año 1952, East China FC cayó en la final ante el conjunto del Noreste de China. Sin embargo, el proyecto creció y el equipo, ya bajo el nombre de Shanghai FC desde 1957, se hizo con los campeonatos de 1961 y 1962, una mejora que se cortaría abruptamente en 1966 con el comienzo de la Revolución Cultural y la prohibición de la práctica del fútbol.

Imagen de un Shanghai 3-1 Hebei disputado en mayo de 1960 (CFA)

Del vacío a la profesionalización

Tras el regreso del fútbol, Shanghai fue incapaz de recuperar el nivel mostrado a mediados de los años 60, y durante varias temporadas, transitó por la élite del fútbol chino sin pena ni gloria.

Este período en blanco terminaría con la llegada del fútbol profesional a China. A comienzos de la década de los 90, desde la Federación se animó a los clubes a adoptar estructuras profesionales. El equipo conquistó su primer título en 29 años, la Copa de China de 1991, poco antes de ser adquirido por el Grupo Shenhua, el cual iniciaría la época profesional del hasta entonces Shanghai FC en 1993.

Los siguientes años del Shanghai Shenhua, títulos de Liga en 1995 y de Copa en 1998 incluídos, fueron un caos de cambios de patrocinador, entrenadores y plantillas; una locura en la que lo único que se mantuvo fue el nombre del club, que permaneció inmutable.

En 2007, Zhu Jun y su empresa de Internet, The 9, propietaria de otro club de la ciudad, Shanghai United, se hicieron con la mayoría de acciones de Shanghai Shenhua y fusionó ambos equipos. El experimento mantuvo el nombre y la identidad del Shenhua, hermanado con el Atlético de Madrid desde 2009, y puso a la entidad en las portadas de medios de todo el mundo cuando, a finales de 2011, se anunció que Nicolás Anelka ficharía por el club para la siguiente temporada, una contratación que llegaría acompañada de la de otro gran nombre, Didier Drogba.

 

Drogba y Anelka durante un entrenamiento en Shanghai (Mirror)

Tras una decepcionante campaña, en la que terminaron octavos, ambos jugadores abandonaron Shanghai, la relación entre Zhu Jun y el resto de accionistas se quebró y la Federación a punto estuvo de dar la puntilla a la institución, que comenzó la temporada 2013 con -6 puntos por el mencionado amaño de partidos de 2003.

La era Greenland

Con uno de los equipos con más solera de China a punto de desaparecer, un grupo inmobiliario, Greenland, salió al rescate y, tras un primer encontronazo con la afición por su intento de eliminar Shenhua del nombre del club, logró que las aguas volvieran a su cauce.

Dos años después de la compra, y de la mano del técnico español Gregorio Manzano, terminó cuarto, clasificado para la fase previa de la Liga de Campeones, donde perdió para sorpresa de muchos en el estreno de Gustavo Poyet como entrenador. Sin embargo, en este 2017, muchos esperan que Shanghai Shenhua vuelva a estar entre los grandes y pelee por el lugar que le corresponde en la Historia.

Shanghai East Asia: Planificar antes de jugar

Frente a las décadas que contemplan a su rival, el otro gran equipo de Shanghai es hijo del siglo XXI. Fundado en 2005 por el que fuera seleccionador de China y entrenador de Shanghai Shenhua en el año de su último título de liga (1995), Shanghai East Asia es un equipo sólido desde la base.

Considerado por la revista Forbes como el club más valioso del país, el equipo debutó en la Tercera División china en 2006. Formado íntegramente por jugadores de la Academia Genbao, dos años después dio el salto a la Segunda División, donde con un modelo mixto pero dando preferencia al fútbol de base, estuvieron hasta 2013.

En ese año, cuando su vecino y rival atravesaba sus momentos más difíciles, el equipo debutante terminó noveno, justo por detrás del Shenhua, un crecimiento que no se detendría y que en 2015 les llevaría a acariciar el título tras terminar segundos en una cerrada lucha con Guangzhou Evergrande.

Derbi de Shanghai en la Copa 2015 que terminó con triunfo del Shenhua por penaltis (5-4) tras el 3-3 del partido.

Ahora, Shanghai Shenhua busca saborear las mieles de un éxito que ha sido esquivo a la ciudad durante más de un siglo. Su vecino, bajo el nombre de Shanghai SIPG, aspira a todo con la confianza del que sabe que ha hecho bien las cosas. Ambos luchan también por un título honorífico, el de ganadores del “derbi de la perla”.

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