Maldivas: Arrecifes, sol y fútbol

No es una temeridad el afirmar que Maldivas nunca será una potencia futbolística a nivel mundial. El país, más conocido por sus playas y con un futuro incierto por el calentamiento global, quiere destacar ahora entre las naciones más modestas de Asia y convertirse, en unos años, en un referente regional.

 

Kudahuvadhoo es un lugar que a pocos les resultará familiar. El año pasado este nombre, tan difícil de recordar como el de un volcán islandés, apareció en periódicos de todo el mundo por, según afirman algunos de sus 2.500 habitantes, haber sido uno de los últimos puntos en los que fue visto el vuelo MH370 antes de desaparecer.

Kudahuvadhoo es una de las islas de más rápido crecimiento en Maldivas y, ahora, una “potencia” futbolística

Esta isla, la más desarrollada del atolón Dhaalu y con un aeropuerto recién estrenado, no comenzó a recibir turistas hasta la década de los 90. Ahora, en 2017, su equipo de fútbol se ha proclamado campeón de la liga Minivan 2017 o “Liga de los Atolones” y disputará la Dhivehi League 2017, el campeonato nacional, junto a otros tres equipos venidos de los atolones y a los cuatro primeros de la Liga de Malé, que actuaba hasta ahora como primera división del país.

Llevar el fútbol a cada isla

“Hay varios obstáculos que superar. El primero son las dificultades logísticas, ya que Maldivas tiene casi 1.200 islas repartidas en 26 atolones y las comunicaciones entre ellos no son siempre las mejores. El segundo son las económicas, y es que los clubes de los atolones no tienen la estructura de los equipos de Malé. Por ello, nuestro primer objetivo es que todos los equipos de los atolones que lo deseen puedan participar en un campeonato organizado y recibir apoyo de la federación y sus patrocinadores para, poco a poco, mejorar su nivel y poder ser uno de los cuatro que lleguen a competir en la fase nacional y, por qué no, representar al país en Asia, aseguran desde la oficina del presidente de la FAMBassam Adeel Jaleel.

De las casi 1.200 islas que mencionan desde la federación, menos de 200 están habitadas, y en ellas se comenzó a celebrar en 2015 la “Liga de los Atolones”, un torneo separado en tres fases que permite que equipos de diferentes partes del país disputen primero una fase regional, luego una de campeones y, finalmente, unas semifinales y una final por ser el campeón del fútbol amateur y semi-amateur de Maldivas. Desde este año, además, los cuatro mejores se medirán a los cuatro primeros de la liga de Malé, un salto cualitativo que, desde la federación, esperan sirva para elevar el número de clubes competitivos en el país.

“Mejorar el nivel de exigencia solo se consigue compitiendo, y creemos que medir a los mejores clubes de Malé con los del resto de Maldivas servirá para aumentar el nivel de estos últimos y, al mismo tiempo, llevar la afición por el fútbol hasta el último rincón del país”, afirman desde la FAM.

La Liga de los Atolones

Mirar de cerca al torneo que persigue encontrar talento entre los corales es mirar a un ejemplo de como el fútbol supera casi cualquier barrera.

Césped traído en camiones, porterías construidas poco antes de comenzar los partidos (eso sí, con las medidas reglamentarias) y, en definitiva, mucha improvisación y creatividad para poder llevar la competición a lugares en los que solo viven centenares de personas y en los que, a pesar de todo, el fútbol se ha hecho un hueco frente al cricket, más popular entre los países de su entorno.

 

Tras poner sobre el mapa futbolístico maldivo algunos de los rincones más escondidos del país, la Liga de los Atolones terminó con la ya mencionada victoria de Kudahuvadhoo, equipo que se impuso en la final a Thinadhoo, otro de los favoritos al título. Ambos participarán en la Dhivehi League 2017 junto a los semifinalistas, Maalhos y Milandhoo, y a los cuatro procedentes de la Liga de Malé.

Jugadas destacadas de un partido en la “I Liga de los Atolones” (2015)

El formato se espera que continúe durante los próximos años y, desde la FAM, se estudia un plan para proveer de financiación a los distintos atolones y poder desarrollar las infraestructuras y los programas de desarrollo de talento de manera más efectiva. Solo así, aseguran, “se podrán equiparar algún día los equipos tradicionales (los de la Liga de Malé) con los que compiten en el segundo campeonato (Liga de los Atolones)”.

Maldivas, país musulmán, intenta aunar el concepto fútbol-espectáculo para atraer a más aficionados

A la espera de los cuatro equipos procedentes de este torneo estará el campeón del torneo capitalino, Maziya, y los otros tres primeros clasificados, Green Streets, New Radiant y TC Sports Club.

Mejor liga, mejor selección

Enclavada en el puesto 142º del ránking FIFA, justo por debajo de Angola y por encima de selecciones como Sudán del Sur o Hong Kong, Maldivas busca crecer para, al menos, ser un combinado de referencia en el Sur de Asia, donde en 2008 conquistó el torneo de la SAFF al vencer en la final a India.

Con todos sus jugadores militando en equipos de la Liga de Malé, incluido su capitán y jugador más talentoso, Ali Ashfaq, que ha vuelto a Maldivas tras su etapa en Malasia, el país necesita elevar el nivel de su campeonato nacional, expandir su cantera hasta donde su limitada población lo permita y, en definitiva, llevar el desarrollo del fútbol maldivo un paso más allá.

La victoria de Maldivas sobre la India en la Copa del Sur de Asia 2008 fue su mayor éxito

Talento extranjero

Además de la contratación del australiano Darren Stewart como seleccionador en 2016, varios clubes maldivos han optado por traer entrenadores y jugadores foráneos para elevar su nivel.

Maziya, el último campeón, ha sido uno de los clubes encargados de surtir de jugadores al combinado nacional junto a, principalmente, New Radiant, equipo que, junto con Green Streets, protagonizó un triple empate en la cabeza al término del torneo.

Aunque Maziya ha contado con el refuerzo esporádico de jugadores extranjeros, lo cierto es que el club con más vocación internacional y el más exitoso en la historia del fútbol maldivo es el mencionado New Radiant.

Nombres como el del ex jugador del Real Madrid Ángel Pérez García o el del escocés Simon McMenemy, quien fuera seleccionador de Filipinas, han pasado por el banquillo de los azules, un lugar que ahora ocupa Óscar Bruzón, ex técnico del Sporting de Goa y del Mumbai F.C. quien llega con el objetivo de evitar que se repita la anomalía de 2016, cuando el equipo que ahora entrena no se hizo con ningún título.

Maziya y New Radiant (azul) se miden en un partido de esta temporada (Soccer.mv)

Con otros dos españoles, el goleador Adrián Gallardo y Ángel Luis Ruiz Paz “Candela”, Bruzón intentará que los suyos se mantengan en lo más alto del fútbol maldivo y regresen a la competición continental la próxima temporada.

Entretanto, desde el resto de atolones llegarán cuatro clubes buscando escribir su nombre en la historia del deporte maldivo; una historia de arrecifes, sol y fútbol.

 

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