Kurdistán

Kurdistán: Independencia, fútbol y un futuro incierto

La región del Kurdistán celebró, a finales del mes pasado, un referéndum de independencia que arrojó un voto favorable cercano al 93%. Sin embargo, Irak, al igual que sus países vecinos, Turquía e Irán, e incluso Estados Unidos, se han pronunciado en contra del mismo. El Kurdistán es, además, un escenario clave en el creciente fútbol iraquí así que, ¿qué pasaría si la región en la que juegan equipos como el tetracampeón Erbil se separara del resto del país?

 

Decía Jorge Valdano que el fútbol “es la cosa más importante de las cosas menos importantes” y, en este caso, se vuelve a confirmar.

Irak atraviesa un repunte de las tensiones en su territorio después de que el Kurdistán, una región que lleva décadas de desencuentros con el gobierno central, celebrara un referéndum de autodeterminación que obtuvo un triunfo del “Sí” con casi un 93% de los votos. Este resultado, lejos de lograr el objetivo perseguido por los kurdos, que es el de que Bagdad acepte sentarse a negociar, ha hecho que el ejecutivo movilice a sus tropas hasta la frontera norte del país y que naciones vecinas como Turquía o Irán amenacen con asfixiar económicamente a una zona que ya atraviesa por graves problemas políticos y económicos.

Kurdistán

Con la amenaza de una nueva guerra civil en el horizonte, ¿quién puede preocuparse por el fútbol? A pesar de todo, varias voces han puesto el tema sobre la mesa y es que, el hecho de que el presidente de la Asociación de Fútbol de IrakAbdul Khaliq Masood, sea de origen kurdo y que algunos de los equipos importantes en la historia del fútbol nacional, caso de Erbil o Duhok, jueguen en esta región, han hecho saltar las alarmas.

¿Qué pasaría con los clubes kurdos que militan en la liga iraquí?

Clubes como los mencionados Erbil SC, equipo que ganó cuatro ligas entre 2007 y 2012, o Duhok, campeón en 2010, serían, en principio, absorbidos por la Liga de Fútbol de Kurdistán, un torneo con un nivel ligeramente inferior al de la primera división iraquí pero en el que ya juegan los equipos reserva del propio Erbil junto a clubes de la zona como Hawler Peshmerga FC o el filial del Zakho SC, el cual milita en la primera división nacional y es, hoy por hoy, la principal esperanza del fútbol kurdo.

El salvadoreño Josué Flores con el Zahko SC

El salvadoreño Josué Flores celebra un gol con Zahko en la temporada 2013/2014

Por lo tanto, si se superaran las hoy infranqueables barreras de la falta de reconocimiento internacional y de la ausencia de un proyecto político y económico de garantías, el fútbol de clubes tendría, sobre el papel, asegurada la supervivencia en un Kurdistán independiente.

¿Habría bajas considerables entre los Leones de Mesopotamia?

En los movimientos independentistas actuales, al menos en lo relativo al deporte, muchos acuden a los ejemplos de Yugoslavia y la Unión Soviética para demostrar como, a pesar de la desmembración de un Estado, los nuevos países pueden llegar a formar conjuntos competitivos en la arena internacional.

En el caso de Kurdistán, lo cierto es que su aporte a la selección nacional iraquí ha sido, cuando menos, tímido. Esto responde al hecho de que el fútbol del país se haya desarrollado, principalmente, en la capital, con excepciones notables como la del Al Mina SC, equipo de la meridional ciudad de Basra que, además de ser el segundo más antiguo del país (fue fundado en 1931) fue principal fuente de jugadores para el Irak de los años 70 y 80.

Irak 1986

El de México 1986 fue, hasta la fecha, el único Mundial disputado por Irak

Como explica el periodista iraquí Hassanin Mubarak, pocos futbolistas kurdos han llegado a defender los colores de Irak a lo largo de la historia.

Desde 1951 no ha habido muchos futbolistas kurdos [en la selección]. Incluso el más famoso, Hawar Mulla Mohammed, quien votó “No” en el referéndum y por ello ha recibido amenazas de todo tipo, nació en Duhok pero fue criado y comenzó su carrera futbolística en Mosul antes de fichar por el Air Force y llegar al combinado nacional. Otro futbolista kurdo que jugó a buen nivel con la selección ha sido Ismail Mohammed, quien disputó el Mundial de 1986. Nació en Bagdad y allí jugo la mayor parte de su carrera con Al Shabab.

La tendencia a buscar futbolistas de fuera de la capital se remonta solo a después de 2003, ya que antes de esa fecha la Federación y sus ojeadores descartaron que en el Norte o en el Sur del país pudiera haber jugadores de calidad.

La importancia de la selección

Sin embargo, hablar de la selección iraquí es hacerlo de un grupo cuya estabilidad ha ido de la mano de la del país y ésta, a pesar de los buenos resultados cosechados en el presente siglo, podría irse al traste cuando aún se lucha por borrar el recuerdo de la denominada época oscura.

En el mejor momento desde su nacimiento, la selección iraquí hizo acto de presencia en el Mundial de México 1986. Aquel éxito, sin embargo, fue el inicio de una caída que terminaría con la citada época oscura, un período que comenzó con la sanción de la FIFA por la invasión del país sobre Kuwait y la Guerra del Golfo y que pasó a la historia por las torturas a las que Uday Hussein, hijo de Sadam y responsable de la Federación, sometió a los jugadores que, según su criterio, no jugaban a un nivel suficiente.

Tras esos años de terror, el fútbol volvió con fuerza en los 2000 e Irak sorprendió al mundo proclamándose campeón de Asia en 2007 tras haber llegado a semifinales en los Juegos Olímpicos de Atenas 2004. Aquella victoria unió a un país arrasado por la guerra que aún hoy sigue intentando curar sus heridas en un entorno de gran zozobra.

La diáspora iraquí y la selección kurda

Más allá de un conflicto aún no terminado, la hipotética independencia de Kurdistán podría hacer que varios jugadores de origen kurdo que ahora juegan en Europa pudieran decantarse por el combinado nacional de su país de origen. Sin embargo, los dos intentos de la Federación de Fútbol de Kurdistán de empezar la fase de reconocimiento por parte de la FIFA, uno en 2003 y otro en 2015, han quedado en nada y, de momento, siguen como órgano federativo afiliado a la AFI.

En todo caso, y aunque se llegara a lograr el reconocimiento del máximo órgano rector del fútbol mundial en una suerte de estatus parecido al que tienen combinados como Guam, Hong Kong o Macao, lo cierto es que el proceso duraría años y ninguno de los jugadores que ahora mismo podrían verse en la tesitura de tener que elegir estarán en activo para entonces.

Kurdistán derrotó 2-1 a Chipre del Norte en la final de la VIVA Cup 2012

Por ahora, la selección de Kurdistán solo ha disputado torneos amistosos y su capital, Erbil, fue organizadora de la última edición de la VIVA Cup, competición que agrupa a selecciones de regiones que reclaman su independencia tales como Darfur, Chipre del Norte, Zanzíbar, Sáhara Occidental o Padania. Aquel torneo, que terminó con el primer título para los organizadores, fue retransmitido por la televisión nacional iraquí.

El futuro

Si hay una palabra para definir el futuro, no solo del fútbol kurdo sino también de toda la región en lo que a su independencia se refiere, esto es incertidumbre.

Con un sistema político encallado, una deuda que crece por la bajada en el valor de su principal activo, el petróleo, y las medidas represivas de Bagdad, Ankara y Teherán, las dudas se multiplican y un hombre, Abdul Khaliq Masood, es el mejor ejemplo de las mismas.

El actual presidente de la AFI, de origen kurdo, no ha aclarado su postura en lo relativo al referéndum y, mientras algunos medios aseguran que apoya la convocatoria y, tras los resultados, presentará su dimisión, otros afirman que se encuentra alineado con los que defienden la unidad nacional.

Si el presidente del fútbol iraquí decidiera decantarse por la causa independentista, esto supondría un apoyo significativo dentro del país. Sea como fuere, la cuestión kurda acaba de añadir un nuevo capítulo a su larga historia, la cual, por el bien del fútbol y, sobre todo, de los propios iraquíes, debería llegar a su punto final más pronto que tarde.

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