Cuando fuimos grandes

La provincia de Liaoning, en el Noreste de China, ha sido, tradicionalmente, la capital del fútbol en el país asiático y Dalian, en el sur de la misma, el epicentro de una región venida a menos en lo deportivo que sueña con volver a dominar el fútbol nacional.

 

Hablar de Dalian es hablar de fútbol. La ciudad, bañada por las aguas del Mar Amarillo, tiene algo más de siete millones de habitantes y una gran influencia extranjera ya que, a lo largo de la historia, pasó por manos rusas, británicas y japonesas antes de volver a estar bajo control chino.

En este lugar, considerado como la mejor ciudad de China para vivir en 2006, conviven tres equipos de fútbol; Dalian Yifang, Dalian Trascendence y Dalian Boyang. Los dos primeros militan en la Liga Uno, la Segunda División del país, mientras que Boyang lo hace en Tercera. A pesar de su modesta situación, los tres sueñan con alcanzar cotas más altas, aquellas que llevaron al fútbol de Dalian a lo más alto del panorama nacional.

El nexo Liaoning – Dalian

A pesar de que la capital provincial recae en la ciudad de Shenyang, Dalian supo aprovechar el ser puerto de mar para desarrollarse a un ritmo similar. Ambas ciudades lideraron el crecimiento económico de la región a principios del siglo XX y de ello también se benefició su fútbol.

Liaoning FC, equipo de Shenyang que este año encara su octava temporada consecutiva en la élite del fútbol chino, se hizo con los Campeonatos Nacionales de 1954, 1978 y 1985, marcando con este último el inicio de la época dorada del club. Entre 1987 y 1993, conquistó seis títulos y un subcampeonato además de proclamarse campeón de Asia en 1990 y subcampeón en 1991.

Hasta 2013, Liaoning era el único equipo chino en haber ganado una Champions de Asia

Después de 1993, Liaoning solo logró la Supercopa de 1999 y su lugar en el Olimpo del fútbol chino lo ocupó Dalian Shide, un equipo que fue absorbido en 2012 por sus vecinos de Dalian Aerbin, quienes buscan hoy retornar a la Superliga de la mano del técnico español Juan Ramón López Caro y bajo el nombre de Dalian Yifang.

Dalian Shide: Nacido para vencer

Antes de la creación en 1955 de Dalian Shide, por aquel entonces Astilleros de Dalian FC, el fútbol en la ciudad sólo había estado representado por un grupo de clubes amateur que se unieron para participar en los ‘VII Juegos Nacionales’ de 1948, donde fueron eliminados en las primeras rondas.

En el citado año, la que fuera la primera tentativa seria de equipo de fútbol en la ciudad, Dalian FC, terminó como subcampeón de una liga que ganaría el Instituto Central de Deportes (hoy Universidad de Pekín).

 

Imagen de un partido de Dalian FC en 1955 ante un rival sin especificar (13G)

Dalian FC cayó en la final de 1955, a doble partido, frente al Instituto Central de Deportes. En la foto, el 2-0 (CFA)

Tras varios años de deambular por las categorias inferiores del fútbol chino, y una vez terminada la Revolución Cultural, el gobierno local de Dalian adquirió la propiedad del equipo. La inversión resultante hizo del club una potencia regional que, en 1984, lograría su mayor hito hasta la fecha, el ascenso a Primera División.

Ocho años después, y coincidiendo con el comienzo del fin del reinado de Liaoning, Dalian FC se hizo con su primer título, la Copa de China de 1992. Ese éxito y la cercanía de la primera liga profesional del país, que entraría en funcionamiento en 1994, atrajo el interés del que es hoy el hombre más rico de China y propietario del 20% del Atlético de Madrid, Wang Jianlin, quien a través de su empresa Wanda, compró el club para conducirlo a su época de mayor esplendor.

Dalian FC se proclamó campeón de Copa en 1992 tras derrotar por penaltis a Guangdong

La llegada a la cima y la caída al vacío

Ya bajo la marca Dalian Wanda, el título de liga, el primero de la era profesional en China, viajó cerca de 400 kilómetros hacia el Sur para llegar a un lugar inédito, Dalian.

Con la por entonces mejor cantera de China, el club se hizo con las ligas de 1996, 1997, 1998 y 2000. Ese último año, aunque aún se haría con los títulos de 2001, 2002 y 2005, fue el principio del fin.

En uno de los episodios más oscuros del fútbol moderno chino, varios árbitros, jugadores, equipos y autoridades se vieron envueltos en un escándalo de amaño de partidos que llevó a varios de los implicados a la cárcel, a la Televisión Central de China (CCTV) a negarse a retransmitir los partidos del torneo doméstico y a los aficionados a no acudir a los estadios. Por aquel episodio, Wang Jianlin decidió alejarse del fútbol, vender el club al grupo Shide y desaparecer de la escena deportiva hasta 2011, cuando regresó como patrocinador de la Superliga.

 

Wang Jianlin en el banquillo de Dalian Wanda durante su época como presidente (OSports)

Con el cambio de dueño, Dalian, ahora con el apellido Shide, vivió de la inercia de los buenos resultados para lograr los tres títulos mencionados.

Tras el doblete de 2005, su técnico, el serbio Vladimir Petrovic, partió hacia el banquillo de la selección nacional china. La falta de paciencia de los dirigentes hundió al equipo en una espiral de resultados negativos que lo alejaron de la lucha por el título y pusieron a la entidad al borde de la bancarrota.

De Aerbin a Yifang

En los años de caída de Dalian Shide, concretamente en 2009, un nuevo proyecto nació en la ciudad. Dalian Aerbin, con un soporte económico sólido, tardó solo tres años en plantarse en la Superliga. Su año de debut, 2012, fue el único en la historia del deporte chino en que dos equipos de Dalian han competido en Primera.

Al término de aquella temporada, Aerbin cerró la compra de un maltrecho Shide, que acumulaba más de 45 millones de euros de deuda y cuyo presidente, Xu Ming, quien había recibido el club de manos de Wang Jianlin, sería detenido días después por corrupción y haber aceptado sobornos.

 

Captura de la retransmisión del juicio a Xu Ming, el hombre que llevó Dalian Shide a la ruina (NTDTV)

A pesar de los buenos propósitos iniciales, Dalian Aerbin se vio contagiado de los problemas que arrastraba su vecino y rival y, en 2014, consumó su descenso a la Liga Uno.

Desde entonces, con una tercera y una quinta plaza, el club ha acariciado la vuelta a la Superliga. Ahora, bajo el nombre de Dalian Yifang y con López Caro en el banquillo, intentará por fin regresar a la élite.

Dalian Trascendence: El fantasma de los astilleros

El otro protagonista de este derbi no tiene, ni de lejos, la historia de éxitos y fracasos de su rival, aunque muchos ven en él el sucesor natural de aquel equipo que nació a mediados de siglo en los astilleros.

Fundado por el empresario Zhao Yang en 2013, el equipo eligió el Estadio Jinzhou, antigua sede de Dalian Shide, como terreno de juego. Los colores de su uniforme son, curiosamente, los de la entidad desaparecida un año antes y en la presentación del modelo de club, basado en la creación de una cantera fuerte que nutra al primer equipo, se podía ver el escudo de Dalian Shide en los documentos entregados a los medios de comunicación.

Sin embargo, preguntado sobre este tema, Zhao Yang afirma no saber de qué le hablan.

A la izquierda Dalian Shide, a la derecha Dalian Trascendence. ¿Homenaje?

Tras debutar en la Liga Uno la temporada pasada y lograr una discreta 14ª posición, el equipo busca ahora seguir creciendo y, quién sabe, recuperar el espíritu que puso a esta región al frente del fútbol nacional. Su vecino, con el gen de la victoria perdido en algún lugar de su ADN, intentará regresar a la élite y dejar de recrearse en un pasado que hoy no es más que un lamento en Dalian, una ciudad que mira a su fútbol recordando “cuando fuimos grandes”.

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